Al menos 49 personas murieron este viernes en dos ataques terroristas contra dos mezquitas de la ciudad de Christchurch, ubicada en la costa este de la Isla del Sur de Nueva Zelanda, según confirmaron fuentes policiales y la primera ministra de ese país, Jacinda Ardern, en conferencia de prensa.
Los agentes detuvieron a tres personas – en principio eran cuatro, pero una ya quedó en libertad porque no estaba implicado en la matanza- que guardaban explosivos en sus coches. Este material ya fue desactivado. Ninguno de los arrestados estaba fichado por las fuerzas de seguridad.
Los tiroteos también dejaron 20 heridos de gravedad y el país elevó el nivel de seguridad al máximo ante posibles amenazas. De los 49 fallecidos, 41 estaban en la mezquita de Al Noor y siete, en la de Linwood. Otra persona perdió la vida en el hospital.
Según precisó la primera ministra, «está claro que esto solo se puede describir como un ataque terrorista. Por lo que sabemos, parece que estaba bien planeado», remarcó.
Uno de los participantes del ataque es de origen australiano, con lo cual las autoridades de este país también se encuentran investigando el hecho. El primer ministro de Australia, Scott Morrison, relaciona al atacante con los «extremistas de derecha» y ofreció su apoyo a la comunidad musulmana.




































































