Este martes la Unión de Trabajadores de la Salud, el Sindicato de Empleados Públicos y la Asociación de Empleados del Estado marcha en protesta por las bajas en los contratos de distintas áreas provinciales
La Unión de los Trabajadores de la Salud (UTS) y el Sindicato de Empleados Públicos (SEP) realizan sus propias medidas de fuerza este martes en protesta por las bajas en los empleados contratados en distintas áreas provinciales y en contra de que «el ajuste lo hagan los trabajadores». También se moviliza la Asociación de Empleados del Estado (ATE).
«Nosotros no somos ni inútiles ni vagos. Los trabajadores de la salud pública damos un servicio de calidad. Tomaron como ‘ausentismo’ las licencias por maternidad, violentaron derechos laborales… para justificar el gerenciamiento privado en los hospitales públicos. Empresa y empresarios sacando ganancias a costilla de nuestro trabajo. Paro el 9 de enero y restitución de todos los trabajadores de la salud», señala la consigna de la UTS en su propuesta que fue votada en asamblea el viernes pasado.
El Sindicato de Empleados Públicos (SEP) también anunció ayer la concreción de asambleas y actos de protesta, tanto en reparticiones de nuestra ciudad como del interior provincial, con el objetivo de insistir en el reclamo por «la inmediata reincorporación de los compañeros dados de baja».
En tanto, el gremio lleva adelante desde las 10 horas una movilización por las calles del centro de la ciudad, con concentración en la sede sindical de la calle Corro 268.
Asimismo, Sergio Castro, secretario general del SEP, destacó que después de haberle presentado un informe a la Secretaría General de la Gobernación se logró dar marcha atrás con algunas bajas de contratos, por lo que las autoridades del Centro Cívico comenzaron a «notificar, por ejemplo en los hospitales de capital e interior de la Provincia».
«En el caso de las compañeras embarazadas -incluso de alto riesgo- y las que están en período de lactancia», precisó el gremialista. Al mismo tiempo, indicó que se encuentran a la expectativa de «la apertura del espacio de diálogo con el gobierno para analizar todos los casos restantes».


































































