La decisión fue publicada este lunes en el Boletín Oficial con el objetivo de iniciar el proceso de adecuación de las tarifas de luz y gas
El presidente Javier Milei firmó un decreto declarando la emergencia del sector energético nacional hasta fines de 2024, tanto en los segmentos de generación, transporte y distribución de electricidad bajo jurisdicción federal como en el transporte y distribución de gas natural.
El Decreto 55/2023 fue publicado esta madrugada en el Boletín Oficial y cuenta con la firma del presidente Javier Milei y de todo el Gabinete de Ministros.
¿Qué dice el decreto de emergencia energética?
La emergencia declarada en el sector energético «hasta el 31 de diciembre de 2024» abarca «a los segmentos de generación, transporte y distribución de energía eléctrica bajo jurisdicción federal y de transporte y distribución de gas natural».
La medida instruye a la Secretaría de Energía, a cargo de Eduardo Rodríguez Chirillo, que a su vez funciona bajo la órbita del ministro de Economía, Luis Caputo.
«Con el fin de establecer los mecanismos para la sanción de precios en condiciones de competencia y libre acceso, mantener en términos reales los niveles de ingresos y cubrir las necesidades de inversión, para garantizar la prestación continua de los servicios públicos de transporte y distribución de energía eléctrica y gas natural en condiciones técnicas y económicas adecuadas para los prestadores y los usuarios de todas las categorías», indica el escrito en el Boletín Oficial.
A su vez, el decreto ordena la intervención del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) y del Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) a partir del 1° de enero de 2024, y hasta la designación de los miembros del directorio.
Para la conformación de los nuevos directorios del ENRE y del ENARGAS, la Secretaría de Energía cuenta con un plazo de 180 días.
Los interventores tendrán como principales misiones informar sobre el estado de situación heredado e iniciar la renegociación de tarifas contemplando participación ciudadana, a la vez que deberán considerar recomendaciones previas de los órganos de control externo sobre revisiones tarifarias y contratos de concesión.
La emergencia energética tiene como telón de fondo haber atravesado 2023 con tarifas de electricidad y gas casi congeladas. El decreto reconoce deficiencias previas en los esquemas de remuneración a generadoras eléctricas y productoras de gas, que desestimularon inversiones en un contexto de sostenido incremento de la demanda.
También menciona la caída en los últimos años de los envíos de gas boliviano, claves para abastecer al norte del país, donde se ubican centrales termoeléctricas que hoy operan al límite de su capacidad ante la merma en la disponibilidad de combustible.
La revisión tarifaria ordenada deberá encontrar el equilibrio entre tarifas que garanticen la rentabilidad de las prestadoras pero sin resignar derechos de los usuarios, en un contexto macroeconómico adverso.




































































