El proyectil impactó en un centro sanitario donde se refugiaban miles de personas. Israel y las milicias palestinas se acusan mutuamente de la responsabilidad en el ataque
Un bombardeo que el movimiento islamista Hamas atribuyó a Israel causó por lo menos 500 muertes en un hospital de Gaza, generando una ola de indignación internacional en la previa a la llegada a la región del presidente Joe Biden.
Por su parte, Israel atribuyó el bombardeo al «lanzamiento fallido» de un cohete por parte de la Yihad Islámica, otra organización palestina que opera en la Franja.
«La masacre en el Hospital Árabe al-Ahli no tiene precedentes en nuestra historia. Si bien hemos sido testigos de tragedias en guerras y días pasados, lo que ocurrió esta tarde equivale a un genocidio», dijo Mahmud Basal, portavoz de la Defensa Civil de Gaza.
Según fuentes gazatíes, en el centro sanitario -una institución cristiana perteneciente a la Iglesia Anglicana- había unas 2.000 personas que se estaban refugiando de los bombardeos, una dinámica habitual en la mayor parte de los hospitales de la Franja.
Versiones contrapuestas
El ejército de Israel niega que la masacre haya sido provocada por un bombardeo sino por una explosión con menor capacidad de destrucción que la que tienen sus misiles. De acuerdo con la versión israelí, el impacto tuvo lugar en el estacionamiento adyacente a causa de un cohete fallido que había lanzado la Yihad Islámica contra territorio Israelí desde un cementerio cercano al hospital. El proyectil formaba parte de una andanada de otros diez cohetes, que fueron lanzados a las 18.59 horas del martes.
«No hay daños estructurales en el edificio, las paredes están enteras, no hay cráter, no hay daños salvo en el aparcamiento», insistió en una rueda de prensa el portavoz de las Fuerzas Armadas israelíes, Daniel Hagari, reiterando que no hubo en ese lugar ningún ataque del Ejército israelí «ni por aire, ni por tierra o mar». Según el portavoz, desde el inicio de las hostilidades 450 proyectiles lanzados por Hamas y Yihad Islámica han caído dentro de la Franja.
Un de los argumentos que utiliza Israel para reforzar su teoría es que de haberse tratado de una bomba israelí, esta habría causado un daño mayor. También se vería un cráter en el lugar del impacto y los edificios adyacentes habrían sufrido daños en la estructura, cosa que las imágenes difundidas por los periodistas en el lugar no reseñan.
En contraposición, tanto Hamas como la Autoridad Nacional Palestina (ANP) liderada por el presidente Mahmud Abbas acusan a Israel del bombardeo.
En la misma línea, Jordania, un país que tiene relaciones diplomáticas con Israel, dijo que ese país carga con la responsabilidad de la tragedia. En respuesta al ataque Jordania canceló una cumbre regional en Amán prevista para el miércoles para retomar el proceso de paz en Medio Oriente, en la que participaría Biden junto al rey jordano Abdalá II, el presidente palestino Abbas y el presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi.
Mahmud Abbas declaró el martes un duelo de tres días «en toda Palestina por las víctimas del brutal ataque aéreo». Israel impuso un asedio total de Gaza y bombardea este enclave de 362 kilómetros cuadrados y unos 2,4 millones de habitantes desde el letal ataque llevado a cabo contra su territorio el 7 de octubre por milicianos de Hamas.
Fuente: La Vanguardia / Página 12





































































