Los disparos que terminaron con la vida de Gabriela Mónica Pérez el sábado, podrían ser parte de un atentado contra el secretario gremial Sergio Fittipaldi
La Justicia de Córdoba investiga el asesinato de Gabriela Mónica Pérez, la joven de 24 años que murió producto de un disparo durante un almuerzo del Soelsac en el club Yapeyú. El objetivo también se centra en identificar a los atacantes.
El impactante suceso despertó lo que eran antiguos rumores sobre el legendario enfrentamiento entre Surrbac y Soelsac, los sindicatos de recolectores de residuos y empleados de limpieza han crecido con una relación de oposición.
La hipótesis principal que maneja la Policía es la de un asesinato por encargo, pero Gabriela no sería el objetivo de los agresores, sino simplemente una víctima de tan atroz episodio.
En tanto, las cámaras de seguridad situadas afuera del club captaron el instante en que una persona aparece en escena y efectúa varios disparos contra la puerta de ingreso desde la vereda de enfrente. De acuerdo a las pericias, utilizó un arma 9 milímetros.
Se sospecha que se trataría de un atentado contra el secretario general Sergio Fittipaldi. En efecto, su abogado, Alexis Komman, pidió desarchivar las denuncias previas realizadas contra Franco Saillén, dirigente del Sindicato Único de Recolectores de Residuos y Barrido de Córdoba (Surrbac).
Según indicó el letrado a Canal C: han «solicitado la intervención del fiscal general Delgado sobre las actuaciones que se archivaron de la denuncia del 8 de agosto, para que eso se analice nuevamente. Recordemos que esa denuncia la había archivado la fiscal del distrito 3 turno 5 y ahora hemos pedido que sea esa fiscal para que la fiscalía general investigue todos los hechos cronológicamente desde la primera denuncia hasta este hecho para dilucidar la verdad de los hechos», precisó Komman al mismo medio.
Y añadió: «Él sostiene que esto es un atentado en su contra y del sindicato. El autor tanto material como si hubiera uno intelectual está investigándose. Como hemos manifestado, el señor Fittipaldi había denunciado cuestiones de amenazas, instigación de cometer delito, intimidación pública y escalada de violencia todo en el marco del próximo proceso democrático. Eso es lo que tenemos seguro, después sucedió lo del sábado y es parte de lo que se tiene que investigar».




































































