Juan Román Riquelme vivió una jornada inolvidable en la Bombonera. Finalmente, y después de varios amagos, el patio de su casa se vistió de fiesta para homenajear a «El último 10».
Aunque todo se organizó con solo 10 días, tanto los asistentes como los protagonistas compartieron un espacio de emoción, camaradería y juego. Porque después de años en la alta competencia, volvieron a jugar a la pelota. Y allí estuvo también Lionel Messi, crack entre cracks, y Ángel Di María. Estuvieron compañeros de ayer y hoy, en azul y oro y en celeste y blanco.
Leandro Paredes se dio el gusto de jugar otra vez con la camiseta de Boca. Lo mismo hizo Ever Banega. Y el Chipi Barijho marcó dos goles. El Chelo Delgado metió sus endiabladas diagonales.
Y el último gol lo marcó Sergio Manteca Martínez. Si hasta Blas Giunta se dio el gran gusto de jugar los primeros 5 minutos y llevarse una ovación gigantesca en su corazón, tan noble como inmenso. Carlos Bianchi, con el perfil bajísimo que lo caracteriza, recibió la ovación más grande de la noche. Aquella que dice «que de la mano, de Carlos Bianchi, todos la vuelta vamos a dar». Fue una jornada inolvidable, a la altura de un futbolista inolvidable. Que hoy, tal vez y solo tal vez, jugó por última vez en la Bombonera.
https://youtu.be/rzPgkRT4QYI
El regalo de Riquelme a Messi, Paredes y Di María
Juan Román Riquelme les entregó a los tres campeones del mundo una placa conmemorativa y de agradecimiento. Luego, todos posaron con la popular local de fondo para la foto del final de fiesta.







































































