Tras la detección del primer caso de gripe aviar en la Argentina, en la provincia de Jujuy, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) confirmó el segundo en dos patos silvestres hallados muertos en la laguna artificial Las Mojarras, situada en el departamento San Martín, en el noroeste provincial.
La Policía Ambiental de Córdoba dio aviso al organismo nacional y agentes del Senasa llegaron al lugar y tomaron muestras que fueron remitidas para su análisis en el Laboratorio de la entidad sanitaria.
Los análisis realizados en muestras de las aves muertas dieron resultado positivo a la influenza aviar H5N1, de acuerdo a lo informado por el Gobierno Nacional.
El Senasa trabaja conjuntamente con las provincias y municipios para determinar los presuntos casos de gripe aviar en Argentina, provenientes de la migración de aves en el país, tras los casos detectados en Uruguay y Bolivia, como así también en gran parte de América Latina.
La influenza aviar altamente patógena (IAAP) afecta a las aves, tanto de corral como silvestres. Las aves acuáticas y playeras se consideran los reservorios naturales de estos virus y no suelen enfermarse, aunque esto parece estar cambiando ya que se han detectado mortandades de estas especies relacionadas a la presencia del virus H5N1, que es la variante del virus de alta patogenicidad de la influenza aviar.
Se trata de una enfermedad que nunca ha estado presente en la Argentina. Desde el Ministerio de Salud de la Nación aclararon que «la enfermedad no se transmite a las personas por medio del consumo de carne aviar y sus subproductos. Por lo tanto, no hay peligro en la ingesta de estos alimentos».
No obstante, puntualizaron que «las personas pueden adquirir la gripe aviar principalmente a través del contacto directo con animales infectados (vivos o muertos) o con sus entornos contaminados».




































































