El 18 de enero próximo no será un aniversario más para los papás de Fernando Báez Sosa, el joven de 18 años que fue asesinado brutalmente por un grupo de rugbiers a la salida del boliche «Le Brique» ese mismo día del 2020, ya que en esa fecha se estará llevando a cabo el juicio que comenzará el 2 de enero de 2023 en la Ciudad de Dolores.
El juicio se realizará desde el 2 de enero durante toda la feria judicial pues el Tribunal a cargo María Claudia Castro, Christian Rabaia y Emiliano Lázzari tiene la agenda cargada y por eso decidió llevar adelante este debate en el receso judicial de verano.
De acuerdo con la Justicia, el grupo de rugbiers acordó darle muerte a Báez Sosa, en esa brutal golpiza frente al boliche, en pleno centro de Villa Gesell y en medio de una gran oleada de jóvenes que visitan para esa fecha la ciudad balnearia.
Según la imputación, por la cual llegan a juicio, Thomsen, Pertossi, Comelli, Benicelli y Cinalli «abordan por detrás a Fernando Báez, aprovechándose de que el mismo estaba de espaldas e indefenso, y de ésta manera actuando sobre seguro, en virtud de la superioridad numérica y física, lo rodean, se abalanzan sobre él y comienzan a propinarle golpes de puño en su rostro y cuerpo» hasta que cae inconsciente y pierde la vida.
Los otros tres, Villaz, Lucas y Luciano Pertossi «previo acuerdo y distribución de tareas con los otros sujetos activos, también participaron premeditadamente de la agresión con el fin de dar muerte a la víctima, posibilitando fundamentalmente la comisión del hecho, ya que rodearon tanto a Fernando Báez Sosa como a los amigos que estaban junto a él, impidiendo de ésa forma que éste pudiese defenderse por sí solo e incluso recibir defensa por parte de sus amigos y/o terceros».
Los acusados quedaron filmados por varias cámaras de seguridad posterior al hecho, donde siguieron con su rutina diaria de vacaciones pero fueron detenidos a las pocas horas tras ser identificados a lo que se sumó gran cantidad de declaraciones testimoniales que vieron cuando emprendían la golpiza a Fernando.
«Chicos no se cuenta nada de esto a nadie», fue uno de los mensajes que envió Ciro Pertossi a un grupo de WhatsApp que integraba él y los otros acusados, intentando silenciar el crimen.
«Tenían plena conciencia y conocimiento de que habían causado la muerte de Fernando, pese a lo cual todos ellos huyeron del lugar y se escondieron», sostuvo la fiscalía.





































































