Al menos tres personas fallecieron y otras cuatro resultaron heridas luego de que un hombre armado abriera fuego este viernes en un centro comunitario kurdo en el distrito 10 del centro de París, informó la alcaldesa de la localidad, Alexandra Cordebard. Las tres víctimas son kurdos, confirmó el abogado del centro a CNN.
«Tras el dramático tiroteo que ha tenido lugar esta mañana, he regresado a París y me desplazaré al lugar de los hechos. Todos mis pensamientos están con las familias de las víctimas. El autor del tiroteo ha sido detenido», dijo el ministro francés del Interior, Gérald Darmanin, en un tuit.
La balacera tuvo lugar en el interior del centro, un restaurante y una peluquería justo enfrente del centro, añadió el ministro.
La visita del funcionario al lugar del ataque obligó a la policía francesa a disparar gases lacrimógenos para controlar los enfrentamientos con decenas de manifestantes, en su mayoría de la diáspora kurda.
En tanto, la fiscal de París, Laure Beccuau, dijo que el móvil del atacante no está claro aún y que se abrió una investigación.
La fiscalía antiterrorista de París informó que está «evaluando» los hechos en torno al tiroteo fatal, pero la investigación sigue siendo dirigida por las autoridades judiciales de la ciudad.
«Estamos evaluando los hechos para saber si el suceso debe calificarse de acto terrorista», detalló la fiscalía.
El atacante
El sospechoso no es desconocido para la policía. Ya detenido hace un año por agredir a inmigrantes, fue, según Le Parisien, liberado de prisión el pasado 12 de diciembre.
Había sido detenido por tentativa de homicidio y violencia agravada tras atacar con un sable un campamento de inmigrantes en diciembre de 2021. En esa oportunidad fue detenido en el lugar por la policía, mientras que una de las dos víctimas había resultado gravemente herida.
Pero ya entonces el hombre, de nacionalidad francesa tenía antecedentes. En febrero de 2016 había sido detenido por tentativa de homicidio voluntario de persona vulnerable. Y en octubre de 2019 fue detenido por posesión de armas.
Supuestamente el sospechoso había sido puesto bajo control judicial desde su liberación de la prisión de Santé, en París, el 12 de diciembre de 2022. No tenía derecho a salir del territorio, pero sobre todo no tenía permitido poseer y llevar un arma.
Según una fuente policial, el sospechoso dijo a la policía durante su arresto que «no le gustaban los kurdos». También hizo comentarios incoherentes, según la misma fuente.
La Fiscalía abrió una investigación por asesinato, homicidio doloso y violencia con agravantes.




































































