Argentina derrotó a Honduras 3 a 0 en el estadio Hard Rock de Miami en uno de sus últimos partidos de preparación antes del inicio del Mundial Qatar 2022.
El equipo de Lionel Scaloni pudo aumentar el marcador que reflejó el dominio futbolístico sobre los centroamericanos. El DT metió cambios para evaluar a varios jugadores.
Como se esperaba, Argentina tomó las riendas del encuentro y manejó el balón con criterio. A los 2 minutos llegó la albiceleste con un zurdazo de Papu Gómez que se fue alto.
Mientras que a los 8′ el que probó de afuera fue De Paul y la pelota se fue apenas fuera del palo izquierdo de Luis López. A los 10′, Messi abrió para Molina, quien centró para el Papu, pero se interpuso un defensor.
Y a los 15 se rompió la resistencia: la Pulga dio el paso atrás para alejarse de Castellanos y le regaló a Gómez un pase delicioso a la carrera. El del Sevilla envió el buscapié y Lautaro Martínez firmó el 1-0.
El marcador se amplió nuevamente antes del descanso. A los 45, el Diez soltó un pase a Lo Celso, que entró como wing al área. Santos lo camiseteó y el árbitro sancionó el penal. 60 segundos después, el capitán ofreció una definición sutil para el 2-0.
Scaloni había prometido que usaría el duelo como plataforma de pruebas y en el entretiempo cumplió. Primero hizo entrar a Julián Álvarez y a Thiago Almada (debut absoluto en el combinado mayor), y luego les dio chances a Enzo Fernández y Nehuén Pérez. Sin la presión del resultado ni la oposición fuerte del adversario, Argentina hilvanó algunas jugadas de gran nivel estético que merecieron culminar en red.
El hoy delantero del Manchester City tuvo un mano a mano que ganó López. Y luego una combinación entre Julián, Tagliafico y Almada (se abrió de piernas para dejar pasar el esférico) derivó en un tiro alto a Messi.
El atacante del PSG pareció obsesionado con devolverle el precio de la entrada a los casi 70.000 espectadores en el estadio. Y, a 22 minutos del epílogo, lo consiguió. Presionó Enzo Fernández y dejó a La Pulga en posición de marcharse cara a cara con el portero. Sin embargo, optó por tomar un atajo y dibujar una vaselina preciosa por encima de su humanidad para rubricar el 3-0.




































































