Este sábado, la estación espacial estadounidense (NASA) informó que debido a una fuga que habría sido detectada, se atrasó hasta el próximo lunes 5 o martes 6 de septiembre el lanzamiento desde Cabo Cañaveral (Florida) de la misión lunar no tripulada Artemis I.
De esta manera, sería el segundo aplazamiento de la importante misión por razones técnicas. El equipo de la NASA ha trabajado sin éxito para detener una nueva fuga en el sistema de suministro de hidrógeno líquido a la parte central del cohete SLS, horas antes del lanzamiento previsto para este sábado.
A menos de tres horas del momento esperado para el despegue, la agencia espacial estadounidense se vio obligada a suspender la misión.
Tras aplicar presión con helio sobre la zona de la fuga, parecía que se podía reanudar el flujo de hidrógeno líquido, por lo que la NASA mantuvo en un primer momento el plan para realizar hoy el lanzamiento. Sin embargo, dos horas después de detectar el problema, los ingenieros se dieron por vencidos, al constatar que no había ya tiempo de solventar la situación.
La misión tiene como objetivo preparar el camino para el regreso de los astronautas a la Luna. El pasado lunes ya hubo un primer intento pero que finalmente cancelaron.
La idea es acercar a la nave espacial Orion a una distancia de 96 kilómetros de la Luna, tras lo cual regresará a la Tierra y amerizará sobre el océano Pacífico. El principal objetivo es demostrar que el viaje, que no tendrá tripulación, puede realizarse en condiciones seguras.



































































