Mía Aguirre, la niña cordobesa de 11 años que padecía leucemia y fue trasladada a nuestra ciudad desde Perú para su tratamiento, falleció tras permanecer internada unos días en el Hospital de Niños.
La familia de la pequeña había conseguido que la Provincia dispusiera el avión sanitario para su traslado, pese a ser competencia de la administración federal. Previo a ello, sus familiares realizaron un pedido desesperado a Cancillería para que le dieran una pronta respuesta.
La menor había viajado a la ciudad peruana de Jauja en diciembre para asistir al funeral de su abuelo. La familia tenía previsto una estadía breve, pero en esos momentos su abuela desmejoró y tuvieron que quedarse cuatro meses más.
En ese lapso, Mía comenzó a presentar síntomas y los estudios le detectaron leucemia linfática aguda, una enfermedad que requería de un tratamiento específico que no podían darle en ese país.
La situación de la niña era grave, ya que en la localidad peruana no contaban con centros especializados para el tratamiento. Mientras, la menor permanecía internada en el hospital de la zona.
Hace unos días habían logrado trasladarla a Córdoba y pese a los esfuerzos de los médicos en el Hospital de Niños, su cuadro era delicado y se agravó en las últimas semanas.
La pequeña «luchó hasta el final, hoy es un ángel más», dijo su mamá conmovida en declaraciones a los medios.





































































