La Corte Suprema de Estados Unidos reafirmó ayer el derecho de los ciudadanos a portar armas de fuego en público, en una decisión tomada en medio de una escalada de violencia con tiroteos masivos que dejaron múltiples víctimas mortales en el país.
El fallo de seis votos contra tres anula una ley de Nueva York que databa de 1913 y requería que una persona demostrara que tenía necesidades legítimas de defensa personal para recibir un permiso de porte de armas, al tiempo que impedirá a los estados restringir el derecho de las personas a armarse.
Este es el primer fallo de la Corte Suprema en una década relativo a la Segunda Enmienda y una importante victoria para la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por su sigla en inglés), el poderoso lobby de las armas, que cuenta con el apoyo explícito del expresidente Donald Trump.
«El fallo es una victoria decisiva para los buenos hombres y mujeres de todo Estados Unidos y es el resultado de una lucha de décadas que ha liderado la NRA»EE.UU. reafirmó el derecho de la ciudadanía de portar armas de fuego, dijo el vicepresidente ejecutivo de esa asociación, Wayne LaPierre, en un comunicado.



































































