En las últimas horas se han confirmado dos casos de Fiebre Hemorrágica en el sur de la provincia de Córdoba. Las autoridades sanitarias instan a vacunarse ya que hay dosis disponibles para personas de entre 15 y 65 años.
Los casos confirmados corresponden a un paciente de la ciudad de Bell Ville y otro de Laborde, ambas en el sur cordobés, donde La Carlota figura como zona endémica de este mal, desde que fue azotada en las décadas de 1970 y 80.
Se trata de una enfermedad infecciosa endémica que predomina en el noroeste de la provincia de Buenos Aires, sur de Córdoba, sur de Santa Fe y norte de La Pampa.
Es un padecimiento común entre trabajadores rurales ya que es transmitida por pequeños roedores silvestres de la especie Calomys musculinus que pueden portar el virus Junín.
El virus se encuentra en la saliva, la orina y la sangre de los roedores y las personas pueden contagiarse al estar en contacto con el medio ambiente contaminado. Las posibles puertas de entrada del virus Junín al organismo humano son la piel, las mucosas, por semillas, tallos de malezas entre otros. En tanto el contagio interhumano es excepcional.
La fiebre hemorrágica suele ser estacional con mayor incidencia de marzo a octubre. Los primeros síntomas incluyen fiebre, dolor de cabeza, debilidad, desgano, dolores articulares y oculares, pérdida de apetito. Estos síntomas se intensifican produciéndose alteración vascular, renal, hematológica y neurológica, choque y crisis convulsivas. Sin tratarse, la mortalidad de la FHA alcanza el 30%.




































































