Luego de que el lunes por la noche la Municipalidad de Córdoba inaugurara la estatua de Amadeo Nuccetelli, en la puerta de la sede de Talleres ubicada frente a la Plaza San Martín, organismos de derechos humanos de la ciudad y la provincia expresaron su repudio.
A través de un comunicado de la Comisión Provincial de la Memoria y los Espacios de Memoria de Córdoba, manifestaron el «más profundo rechazo al homenaje» que el mismo intendente Martín Llaryora encabezó.
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«Consideramos de suma gravedad y una afrenta a la lucha por la memoria, verdad y justicia que el Municipio tome en sus manos el homenaje póstumo a quien mancilló el fútbol cordobés, poniendo su cargo de Presidente de uno de los clubes más grandes de Córdoba, a disposición del genocida condenado Luciano Benjamín Menéndez y del Tercer cuerpo de Ejército durante los años luctuosos del terrorismo de Estado», especifica el comunicado.
Y continúa diciendo: «Menéndez pretendió legitimar el accionar terrorista de su gobierno de facto, intentando apropiarse del enorme sentimiento popular, que anidaba en los clubes de fútbol cordobeses, y en ese intento, no sólo se valió de amenazas e intimidaciones, o de un partido de fútbol con el líder del torneo (que era Talleres en 1976), seguido de un brindis de «camaradería» en el campo de deportes de la IV Brigada de Infantería Aerotransportada, epicentro de la persecución política, asesinatos, torturas y desaparición de personas en ese momento en Córdoba, sino que se valió de dirigentes como Amadeo Nuccetelli que prestaron acuerdo para intentar consumar tal infamia».
El repudio concluye de la siguiente manera: «La memoria no es antojadiza y a 46 años del golpe, no podemos permitir que al recordar a Nuccetelli, parte de su historia sea recortada caprichosamente, dejando de lado su responsabilidad en el sostenimiento político del ex general Menéndez, y menos aún que el Concejo deliberante y Ejecutivo Municipal, que tan claramente han expresado su compromiso con la memoria, la verdad y la justicia, hayan pasado por alto aquella complicidad».




































































