A partir de que los precios negociados en el mercado de Liniers comenzaron a incrementarse desde que se inició noviembre, y ante la posibilidad de que puedan desencadenar aumentos en los precios al consumidor, el Gobierno reaccionó.
En efecto, autoridades del Gobierno salieron el miércoles a advertir que no permitirán que se concrete «ningún tipo de abuso» con los precios de la carne vacuna, ante la importante suba que registraron en los últimos días los valores de la hacienda en el mercado de Liniers.
«Está claro que desde el Gobierno no se va a habilitar ni permitir ningún tipo de abuso hacia los consumidores y consumidoras», dijeron a Télam fuentes oficiales.
Las mismas fuentes confiaron que si bien todavía no existe una decisión al respecto, vienen siguiendo el tema con la preocupación lógica del impacto que puede tener en los bolsillos de los consumidores.
La cuestión cobra importancia debido a que en lo que va de noviembre se verificó un alza de 20% promedio en el valor de las categorías de consumo en el mercado de Liniers.
En este sentido, el precio promedio de los novillos pasó de $ 186,87 el kilo el 2 de noviembre a $ 223,21 al cierre de este lunes: los novillitos, por su parte, pasaron de $ 198,89 a $ 241,71 el kilo en pie.
Desde la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (Camya) señalaron que en este período hubo un incremento promedio de 50 pesos el kilo vivo en el mercado concentrador.
«Hoy un carnicero va a recibir una media res de 500 pesos el kilo promedio y el carnicero tiene que vender la milanesa, la pulpa, a $ 1.000 el kilo. Eso ya empezó», acotaron desde la cámara.




































































