El Estadio Mario Alberto Kempes es uno de los más emblemáticos del fútbol argentino. A un día del duelo Talleres-Vélez por la fecha 21 de la Liga Profesional de Fútbol (LPF) el césped del campo de juego presenta una imagen desmejorada, con un color amarillento y un aspecto quemado.
Lo curioso es que se desconoce lo que sucedió en el piso del campo de juego, que días atrás en los partidos que Talleres realizó de local hasta el momento en Liga Profesional, lució en muy buenas condiciones.
«Conozco la situación y el estado actual. Veníamos de un momento de muy buen estado del campo de juego. Lamentablemente tenemos esta situación, se ha quemado el césped y tiene que ver con un problema químico. Deviene de una fertilización normal que se hace, pero alguno de los productos no era el óptimo», dijo Marcos Ibáñez, asesor técnico del campo de juego, en diálogo con Telefé Córdoba.
El encargado del estado del campo de juego afirmó que se trata de un error involuntario aunque todo apunta a una falla en los químicos que se aplican habitualmente para que luzca espectacular. «Haciendo las pruebas no aparece un error sino con un producto de los que se usa, que se aplica habitualmente. Es orgánico y en teoría no implica riesgos, pero claramente hay un problema», añadió Ibáñez.
La situación se detectó en el inicio de la semana y ya vienen trabajando para ponerlo nuevamente en óptimas condiciones. Antes, extrajeron unas muestras de suelo que están siendo analizadas en distintos laboratorios para determinar que es lo que afecto el campo de juego de tal manera.
En tanto, para el partido de Talleres-Vélez, Ibáñez fue claro: «Para el viernes no va a haber un cambio rotundo, ni por lejos a lo que queremos que esté».




































































