«Algunos me querrían muerto (…) Preparaban el cónclave», denunció el papa Francisco en una charla que tuvo con jesuitas de Eslovaquia el 12 de septiembre pasado, durante la visita que hizo a ese país del centro de Europa.
Según la transcripción publicada hoy por la edición en español de la revista jesuita Civiltà Cattolica, a la pregunta sobre cómo estaba- ya que se trató del primer viaje apostólico luego de la operación de colon del 4 de julio pasado- el Pontífice contestó: «Vivo todavía. Aunque algunos me querrían muerto. Sé que hubo incluso reuniones entre prelados, que pensaban que el Papa estaba más grave de los que se decía. Preparaban el cónclave».
Cabe destacar que el cónclave es la reunión de cardenales menores de 80 años, los llamados «electores», dentro de la Capilla Sixtina para elegir a un Papa en caso de renuncia o muerte.
El Papa se refirió así a movimientos dentro de la Curia romana tras la operación de colon a la que se sometió en el hospital Gemelli de Roma, donde estuvo luego 10 días internado antes de regresar al Vaticano.
«¡Paciencia! Gracias a Dios, estoy bien. La operación fue una decisión que no quería tomar: fue un enfermero el que me convenció. A veces los enfermeros comprenden la situación mejor que los médicos, porque están en contacto directo con los pacientes», dijo Jorge Bergoglio, de 84 años, y reiteró lo que había revelado en una entrevista a la radio española Cope, en la que también aseguró que nunca se le cruzó por la cabeza la idea de renunciar, desmintiendo rotundamente rumores de abdicación salidos en la prensa italiana.

































































