La cantante y presentadora Raffaella Carrà, cuyo verdadero nombre es Raffaella Maria Roberta Pelloni, murió este lunes a los 78 años. Con su voz y sus éxitos como «Fiesta» y «0303 456» conquistó América Latina.
«Raffaella nos ha dejado. Se ha ido a un mundo mejor, donde su humanidad, su inconfundible risa y su extraordinario talento brillarán para siempre», dijeron las fuentes, según consignó la agencia Ansa.
Además de cantante, fue compositora, bailarina, coreógrafa, presentadora de televisión y actriz italiana. Presentó diversos programas, la mayor parte en la cadena italiana RAI y en la española TVE, y realizó especiales en Argentina, Chile, México y Perú.
Raffaella Carrà empezó su carrera profesional a la edad de nueve años, tras ser elegida para un pequeño papel en la película Tormento del passato. Trabajó en Hollywood en la década de 1960, pero retomó pronto su carrera en Europa, tanto en el cine como en la televisión.
Carrà, quien gozó de gran popularidad en América Latina y España en los años 70 y 80, llevaba un tiempo luchando contra una enfermedad.
«Desde hace algún tiempo, la enfermedad atacaba su cuerpo, tan diminuto pero tan lleno de energía desbordante», escribió Sergio Japino, quien fue su pareja durante muchos años; destacó también «su fuerza imparable, que la impuso en la cima del sistema estelar mundial y una voluntad de hierro que nunca la abandonó hasta el final, asegurándose de que nada de su profundo sufrimiento se filtrara».
A lo largo de su carrera, Carrà, quien no tuvo hijos, se hizo conocida por populares temas como «Hay que venir al sur», «Fiesta», «Caliente, caliente» o «En el amor todo es empezar», así como por su carismática presencia en programas de la televisión italiana y española.
Se convirtió en una de las primeros símbolos gay gracias a la explosión de su tema Tanti Auguri (Hay que venir al sur) y su trayectoria le llevó a ganar el premio World Pride en el 2017 como embajadora del amor.




































































