El Observatorio Estratosférico de Astronomía Infrarroja de la NASA (SOFIA, por sus siglas en inglés) confirmó este lunes, por primera vez, la presencia de agua en la parte de la superficie de la Luna iluminada por el sol. Este descubrimiento indica, según la NASA, que el agua puede estar distribuida por la superficie lunar y que no se limita a lugares fríos y sombreados.
Esta revelación sobre la Luna es un gran paso para el proyecto Artemis, con el que la NASA pretende volver a realizar viajes tripulados a la Luna en 2024.
«Aún no sabemos si podemos usarlo como recurso, pero conocer sobre el agua en la Luna es clave para nuestros planes de exploración Artemis», dijo Jim Bridenstine, el jefe de la NASA.
El hallazgo es importante porque, aunque se sospechaba de la existencia de agua, esta observación es inequívoca. Un estudio publicado en Nature Astronomy revela la existencia de una multitud de microcráteres que contienen en el fondo agua helada. Se les llama «trampas frías».
Se trata de depósitos de agua atrapada, pequeñas trampas, que como ha explicado Paul Hayne, investigador de la Universidad de Colorado y autor principal del estudio, están cerca de los polos lunares: «Nuestros resultados muestran que estas microtrampas frías están mucho más extendidas por la región de lo que se pensaba, y por lo tanto, son más accesibles».
Nuestro observatorio @SOFIATelescope ha detectado por primera vez agua en el lado de la Luna iluminado por el Sol. Esto indica que el agua podría estar distribuida por toda la superficie lunar, no solo en lugares fríos y en la sombra.
Aprende más 👉 https://t.co/5rQlu5wFZ6 pic.twitter.com/bsY4pDb1IH— NASA en español (@NASA_es) October 26, 2020
En efecto, casi 40.000 kilómetros cuadrados de zonas que siempre están a la sombra, podrían albergar estos depósitos de agua congelada y accesible. Un hallazgo que abre de nuevo las puertas a la imaginación y a las futuras misiones a la Luna.





































































