El tribunal con jurados populares condenó este jueves a prisión perpetua a Fabián Casiva, el único acusado por el asesinato de la joven trans, Azul Montoro.
Se trata de un caso ejemplificador en la Justicia de Córdoba, ya que es la primera vez que el asesinato de una persona trans llega a juicio oral y se le aplican los agravantes propios de la figura penal del femicidio.
Esta mañana, al otorgarse la última palabra al acusado, Casiva reconoció su culpabilidad por el asesinato, cometido con un arma blanca con el que atacó de 17 puñaladas a la víctima.
Ayer, el fiscal Gustavo Arocena, solicitó la pena de prisión perpetua bajo la acusación de homicidio calificado por femicidio, hurto calamitoso y daño. Esto último en virtud de que, antes de fugar del lugar del crimen, también apuñaló y le cortó una oreja a una perra caniche que logró sobrevivir.
«Fue un juicio muy respetuoso para la familia que sienta un gran precedente», dijo a La Voz, Tomás Aramayo, abogado querellante de la familia de Azul Montoro.
Alejandrina Torres, la mamá de Azul, con lágrimas en los ojos expresó: «Estoy contenta en parte. Se hizo justicia». Junto a su marido agradecieron el apoyo de toda la gente durante el juicio.




































































