En 1850 fue el paso a la inmortalidad del General José de San Martín, uno de los principales próceres del país y el resto de Latinoamérica
Este jueves 17 de agosto es un día especial en la Argentina ya que se conmemora el Paso a la Inmortalidad del General José de San Martín, uno de los próceres destacados del país y el resto de Latinoamérica.
Esta conmemoración honra la fecha de muerte del llamado Libertador de América (por su contribución a la independencia colonial de la Argentina, Chile y Perú), lo cual ocurrió en 1850, a sus 72 años, en la ciudad francesa de Boulogne-Sur-Mer: la última parada de un largo exilio europeo que San Martín había comenzado en 1824.
Además de su rol militar durante la Guerra de la Independencia, al mando del Ejército de los Andes y el Regimiento de Granaderos a Caballo, entre otros cuerpos armados, San Martín también fue gobernador de Cuyo entre 1814 y 1816.
El día suele celebrarse con una jornada de asueto, que este año no coincidirá con este jueves, ya que se trata de un feriado trasladable. Por eso, el descanso que acompaña la fecha se celebrará el próximo 21 de agosto, con lo que se formará un fin de semana largo.
Quién fue San Martín
Considerado junto con Bolívar el Libertador más importante de Hispanoamérica y principal héroe y prócer nacional argentino, en Perú se lo reconoce como «Fundador de La Libertad del Perú», «Fundador de la República» y «Generalísimo de las Armas».
Asimismo, el ejército chileno le ha otorgado el grado de «Capitán General». Veterano del ejército español, sus ideas liberales y constitucionalistas lo llevaron a enfrentar al absolutismo en su América natal.
Creador en el Río de la Plata del regimiento de Granaderos a Caballo, y a cargo del Ejército Norte, concibió un plan de emancipación que consistía en atacar directamente la ciudad de Lima, núcleo de poder español más importante de Sudamérica. Nombrado gobernador de Cuyo, puso en marcha su proyecto y tras organizar al Ejército de los Andes cruzó la Cordillera y lideró la liberación de Chile, revelando sus dotes de estratega militar en las batallas de Chacabuco y Maipú.
Tras desobedecer la orden de regresar a las Provincias Unidas para reprimir los movimientos populares que se alzaban contra el poder centralista de Buenos Aires, utilizando a una flota organizada en Chile y ya como capitán general del ejército chileno atacó Lima, declarando la independencia del Perú en 1821.
Sin pertrechos, boicoteado por el gobierno de Buenos Aires, al frente del ejército harapiento y disconforme luego de meses de no recibir paga alguna, se entrevistó en Guayaquil con Simón Bolívar, a quien cedió su ejército y la meta de finalizar la liberación del Perú. Viajó hacia Buenos Aires temiendo por su vida, amenazada por agentes de Rivadavia y protegido por los caudillos federales Facundo Quiroga y Estanislao López, quienes le ofrecieron ponerse al frente de las provincias en su lucha contra Buenos Aires.
Constitucionalista y monárquico convencido, la idea del federalismo le resultaba extraña, amén de la repugnancia que le provocaba la menor posibilidad de participar de una guerra civil, por lo que decidió abandonar el país y radicarse en Europa, donde de todos modos siguió prestando importantes servicios, ahora diplomáticos, a la causa de la emancipación de los pueblos americanos.




































































