Este domingo se cumplieron tres meses de la desaparición de la docente cordobesa Anahí Bulnes. La vieron por última vez con vida el 4 de diciembre a la noche y cámaras alrededor de la 1 de la madrugada del 5 de diciembre, cuando ingresó al edificio donde vive Campos Matos, el único imputado por el caso, del cual no se la vio salir.
El día de su desaparición, la docente ingresó a un edificio ubicado en Emilio Olmos casi boulevard Guzmán, a cuadras del centro de la ciudad acompañada de un hombre, que luego de unas tres semanas quedó detenido.
La investigación permitió afianzar la hipótesis del femicidio, con un único presunto responsable: Santiago Campos Matos. De acuerdo a la pesquisa, el hombre mató a Bulnes, embolsó partes del cuerpo y desechó el cuerpo en contenedores ubicados en el centro de la capital provincial. De ahí la posibilidad de un hallazgo en Piedras Blancas, el enterramiento del sur de la ciudad donde se acumulan los desechos domiciliarios.
El 13 de marzo próximo está prevista la realización del rastrillaje en la zona para intentar dar con las partes del cuerpo de la mujer. Un hallazgo permitiría avanzar contra Campos Matos.
La búsqueda en el predio de enterramiento estará a cargo del Equipo Argentino de Antropología Forense, y permitirá llevar respuestas a la familia de Anahí que espera poder darle un desenlace a la historia desde el día de su desaparición.
Campos Matos se encuentra preso desde el 26 de diciembre, imputado de homicidio agravado por mediar un contexto de género. Según la acusación, el hombre -que había sido denunciado por abuso sexual contra una menor- habría ingresado a su departamento con Anahí, donde finalmente la mató.




































































