Se trata de Sergei Baldin y Cardmath Salomatin, quienes desataron un escándalo al negarse a cumplir las leyes y reglamentos del país receptor. Qué funciones cumplen
Dos diplomáticos rusos fueron motivo de escándalo en la mañana del miércoles, cuando se negaron a hacer un control de alcoholemia en Recoleta. Ellos han sido identificados como Sergei Baldin (38) y Timur Salomatin Cardmatch, codirector de la Casa de Rusia en Buenos Aires.
Baldin se mantuvo atrincherado cerca de una hora a bordo de un VW Vento con chapa patente diplomática. El hombre se negó a realizar el test de alcoholemia que estaban efectuando los agentes de Tránsito de la Ciudad. Según registros, tiene Clave de Identificación (CDI) argentina y de acuerdo con fuentes consultadas, trabaja en la Embajada.
El diplomático cumplió funciones en 2023 como representante comercial de Rusia en Cuba. También estuvo vinculado a actividades culturales en su país.
El vehículo VW Vento blanco, dominio «D094CSB», pertenece a la flota de automotores que tiene registrados la embajada de Rusia en Argentina, ubicada en Rodríguez Peña al 1700, a muy pocos metros del control sobre Avenida del Libertador.
El conductor del vehículo le aseguró a los agentes de tránsito que debía hacer un llamado, subió la ventanilla y no volvió a atender a los efectivos. Es por eso que dieron aviso a la Policía de la Ciudad que llegó cerca de las 11 de la mañana al lugar. Pero unos minutos después llegaron efectivos de la Policía Federal.
Luego, se hicieron presentes tres hombres a bordo de otro auto con placa diplomática. Aseguraron representar a la embajada rusa en Buenos Aires, por lo que se acercaron al vehículo para dialogar con los efectivos de seguridad mientras el conductor apenas bajó la ventanilla para hablar con ellos.
Uno minutos antes del mediodía, el vehículo que estuvo detenido casi dos horas se fue escoltado por patrulleros de la Policía de la Ciudad. Fuentes del Gobierno de la Ciudad, revelaron a Clarín que dentro de la embajada le labraron el acta de infracción 7062 por haberse negado al control de alcoholemia.
Por ley, ningún diplomático está exento de cumplir con los controles vehiculares. Así lo afirma el artículo 41 de la Convención de Viena, que establece el acatamiento de las leyes del país donde habite el diplomático. Al negarse a realizar el control de alcoholemia, la Policía de la Ciudad tuvo que intervenir y trasladarlo a la Embajada para realizarlo.
Otro diplomático ruso que se negó a un control
Después del mediodía, otro vehículo diplomático ruso, un Toyota Corolla (patente D014CSI) fue parado en el mismo control de la Avenida del Libertador. El conductor, identificado como Timur Salomatin Cardmath, codirector de la Casa de Rusia, entregó la documentación pero se negó a hacerse el test de alcoholemia, subió la ventanilla y empezó a hablar por teléfono.
Según se informó, Salomatin Cardmath estuvo envuelto en una investigación por parte de la Justicia de Estados Unidos y el FBI en una causa por fraude ocurrido desde 2004 hasta agosto de 2013 con el objetivo de obtener de manera ilegal casi medio millón de dólares en beneficios por prestaciones de salud (Medicaid) junto a su esposa.
En este caso se repitió el mismo procedimiento que con Baldin y el diplomático fue escoltado hasta la sede de la Embajada.
Desde el Ministerio de Seguridad confirmaron que, en conjunto con la Cancillería, «enviaron al departamento de Seguridad Diplomática de la PFA para hacerse cargo y cumplir con la convención de Viena y las leyes que rigen las relaciones diplomáticas».




































































