Con más del 90% de las urnas contabilizadas, Flávio Bolsonaro obtiene el 47.33% de los votos válidos y Lula da Silva alcanza el 44.81%. La segunda vuelta se realiza el 25 de octubre
El mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y el senador opositor Flávio Bolsonaro competirán en una segunda vuelta luego de que ninguno lograra alcanzar el 50% de los votos en las elecciones presidenciales que se celebraron este domingo en Brasil.
Bolsonaro obtuvo una ventaja sobre el presidente actual (47.33% frente al 44.81%) con el 98% de los votos escrutado que no fue suficiente para ganar en primera vuelta.
De esta manera, el resultado confirma que la elección presidencial se define en un balotaje, que está previsto para el 25 de octubre. En esa instancia, los dos candidatos más votados vuelven a enfrentarse en una nueva votación y quien obtenga la mayoría de los sufragios válidos será elegido presidente.
El escrutinio todavía continúa y los porcentajes pueden modificarse hasta completar la totalización. El Tribunal Superior Electoral (TSE) permite seguir en tiempo real la incorporación de los boletines de urna y la cantidad de secciones contabilizadas.
El resultado resalta la polarización política que define a la nación sudamericana desde 2002 y que se intensificó durante los comicios de 2014, cuando se enfrentaron la presidenta Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores, y Aécio Neves, quien fue el candidato por la Coalición Cambia Brasil.
Las elecciones generales de Brasil se celebraron este domingo sin contratiempos y de forma pacífica en todo el país.
El director general de la Policía Federal, Andrei Rodrigues, comentó en rueda de prensa que el proceso electoral se realizó en forma pacífica, «sin incidentes graves que comprometan el proceso de votación o la seguridad de los electores».
La elección se define el 25 de octubre
La legislación electoral brasileña establece que para ganar la Presidencia en primera vuelta un candidato debe superar la mitad de los votos válidos. Los sufragios blancos y nulos no se consideran para alcanzar esa mayoría.
Como ninguno de los candidatos logró ese porcentaje, Lula y Flávio Bolsonaro avanzan al balotaje. La segunda vuelta constituye una nueva votación y define quién ocupará la Presidencia de Brasil durante el próximo período.
La jornada electoral mantiene así la disputa abierta entre el actual mandatario y el candidato del Partido Liberal. El resultado definitivo de la primera vuelta queda sujeto a la finalización del escrutinio oficial.





































































