En el marco de una investigación, agentes Federales de la División Investigación de Delitos Tecnológicos detuvieron a tres personas, quienes engañaban y estafaban a otras haciéndose pasar por empleados de Anses.
En efecto, se determinó que por teléfono se hacían pasar por empleados del organismo, para hacerles creer a sus víctimas que habían sido beneficiados con el plan IFE (Ingreso Familiar de Emergencia) y de esa manera robar sus datos bancarios para vaciar sus cuentas.
De esta forma, los damnificados eran convocados a los cajeros automáticos, donde los estafadores les solicitaban datos personales, como las claves de acceso a las cajas de ahorro, para así poder disponer el activo de sus cuentas.
Fuentes de la investigación indicaron que se pudo detectar que estos llamados telefónicos eran gestados desde la provincia de Córdoba, específicamente por reclusos del Complejo Carcelario de Cruz del Eje, hacia gran parte del territorio argentino.
El juzgado federal de Ramos, con la actuación de la Secretaría Nro. 4 de Esteban Murano, ordenó el allanamiento de un pabellón de ese complejo penitenciario cordobés, donde se le notificó a dos presos que además quedaban detenidos por esta causa y a quienes se les secuestró un teléfono celular y anotaciones varias.
En simultáneo, se llevó a cabo el allanamiento en un domicilio de la misma ciudad, donde residía una mujer, familiar de uno de los reclusos quien, según la investigación, tenía como tarea principal, la de seleccionar a personas bancarizadas para las estafas.
Los detenidos, dos hombres presos, uno de 34 y otro de 28 años, y una mujer de 36, son todos argentinos, y junto con los elementos secuestrados, quedaron a disposición del magistrado interventor en la causa caratulada como «estafa».




































































