El Gobierno nacional decidió hoy postergar un mes el ajuste del impuesto a las transferencias de los combustibles que tenía previsto entrar en vigencia el 1° de junio próximo.
Según indicaron fuentes de la Secretaría de Energía, la medida iba a entrar en vigor el próximo sábado e implicaba un aumento en el precio de venta final de los carburantes.
La medida se tomó «para evitar un impacto en la inflación» y mañana se publicará un decreto presidencial con la suspensión del ajuste del gravamen a la transferencia de los combustibles, adelantaron fuentes de la cartera de Energía.
De esta manera, queda en suspenso una suba que se esperaba fuera del orden del 3%. Con la postergación del impuesto, el Gobierno procura que el aumento sea de aproximadamente la mitad, entre 1,5% y 2,5%.


































































