El Estado argentino solicitó medidas provisionales al Tribunal del Mar, para impedir que el Reino Unido avance con el proyecto Sea Lion. El debate continúa en diputados, en el marco del reclamo por soberanía y recursos naturales
El pedido al Tribunal Internacional del Derecho del Mar, radica en impedir la explotación de hidrocarburos en la cuenca norte de las Islas Malvinas, archipiélago austral bajo disputa de soberanía entre el país sudamericano y el Reino Unido. El canciller Pablo Quirno postuló los reclamos y especificó los cuatro requerimientos presentados ante el organismo internacional. Además, dio detalles sobre la información obtenida en las exploraciones, la protección ambiental y el otorgamiento de nuevas licencias.
Mediante un comunicado oficial, la Oficina del Presidente informó que la presentación busca preservar los derechos soberanos argentinos sobre su plataforma continental y evitar que las actividades autorizadas de manera unilateral por el Reino Unido agraven la controversia reconocida por las Naciones Unidas.
«La República Argentina ha presentado hoy ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, una solicitud de medidas provisionales para impedir la explotación de hidrocarburos por el Reino Unido en la plataforma continental de la Cuenca Malvinas Norte», detalló la Oficina del Presidente.
Los cuatro pedidos de la Argentina ante el Tribunal del Mar incluyen: impedir nuevas actividades hidrocarburíferas, restringir el uso de información obtenida durante las exploraciones, preservar el medio marino y evitar que el Reino Unido otorgue nuevos permisos para explotar recursos naturales en la zona.
Según el comunicado oficial, la medida se enmarca en el procedimiento arbitral que el Gobierno Nacional inició el 28 de septiembre, conforme al Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), para defender el territorio argentino y sus recursos naturales.
El Ejecutivo indicó que la solicitud se fundamenta en el artículo 290, inciso 5, de la CONVEMAR, que permite pedir medidas provisionales mientras se encuentre pendiente la constitución de un tribunal arbitral, con el objetivo de preservar derechos o prevenir daños graves al medio marino si la urgencia de la situación lo requiere.
Asimismo, la postura de Londres sigue igual; insiste en el derecho de los isleños a desarrollar sus recursos naturales y respalda a las empresas involucradas. Al mismo tiempo, la ONU reconoce desde hace décadas la disputa de soberanía entre ambos países e insta a las partes a no tomar decisiones unilaterales sobre ese territorio.




































































