La Fiscalía de Río Tercero avanza en la investigación por el hallazgo de dos hombres sin vida. La hipótesis de un doble suicidio comenzó a ganar fuerza tras los primeros peritajes
El hallazgo de dos hombres sin vida, padre e hijo, de 89 y 63 años de edad, el pasado 15 de agosto en la localidad de Corralito, se acerca en la investigación judicial del caso a la hipótesis de un posible doble suicidio.
Los informes del Instituto de Medicina Forense confirmaron que ambos fallecieron por disparos de arma de fuego en el cráneo. Los especialistas lograron determinar con precisión la trayectoria de los proyectiles y sus orificios de entrada y salida. Estos resultados preliminares aportan datos determinantes para la reconstrucción de la dinámica del suceso.
En paralelo, la Sección de Química Legal detectó residuos de pólvora en las manos de ambos fallecidos tras realizar análisis mediante microscopía electrónica de barrido, bajo los protocolos de la Red Federal de Laboratorios Forenses.
En el lugar del hecho se incautó una pistola calibre .40, junto a varias vainas servidas y proyectiles. En un primer momento se había mencionado un arma 9 mm, pero la evidencia recolectada apunta al calibre .40. Todos esos elementos serán sometidos a un cotejo balístico para confirmar su relación con las heridas.
Hipótesis y peritajes
El fiscal Nicolás Torres, de la Fiscalía de Instrucción de Fuero Múltiple 2 de Río Tercero, coordina un equipo interdisciplinario con Balística, Planimetría, Fotografía Legal y Huellas. Aunque ninguna línea está descartada por ahora, la posibilidad de doble suicidio comenzó a ganar fuerza entre los investigadores mientras siguen los peritajes.
Las necropsias se practicaron el 16 de agosto, un día después del hallazgo, y ahora se aguardan los informes de balística y planimetría, junto a estudios químico-toxicológicos y de ADN, considerados indispensables para reconstruir la mecánica. Sólo con esos resultados podrá confirmarse o descartarse la hipótesis del doble suicidio.
Por el momento, la causa continúa abierta en Córdoba y la preservación de la escena y el trabajo conjunto entre peritos y policía son prioritarios.





































































