La Procuración del Tesoro presentará este miércoles un pedido de revisión ante la Justicia de Estados Unidos. La estrategia busca mantener abierto el litigio y preservar la posibilidad de recurrir luego a la Corte Suprema norteamericana
El Gobierno nacional formalizará este miércoles una nueva presentación judicial ante los tribunales de Washington para evitar el desembolso de más de US$390 millones. La Procuración del Tesoro de la Nación, conducida por Sebastián Amerio, ingresará un pedido de revisión ante la Corte de Apelaciones del Distrito de Columbia un día antes del vencimiento fijado para el jueves 20 de agosto. La iniciativa busca que la propia sala vuelva a evaluar el fallo emitido en julio a favor del fondo acreedor Titan Consortium.
La defensa técnica fundamentará la apelación en los plazos de prescripción aplicables a las demandas de ejecución de laudos internacionales en territorio estadounidense. El Estado argentino sostiene la vigencia del plazo trienal, mientras que la justicia norteamericana convalidó un límite de doce años. Esta diferencia técnica permitió a Titan Consortium avanzar con la demanda iniciada en 2021 sobre la condena original dictada por el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI).
Origen del litigio
El conflicto legal se remonta a la expropiación de Aerolíneas Argentinas y Austral dispuesta durante el año 2008 sobre el grupo empresarial español Marsans. El tribunal arbitral del Banco Mundial fijó en 2017 un resarcimiento inicial de US$321 millones, monto que se incrementó debido a los intereses financieros acumulados desde diciembre de 2024.
Los representantes del Ejecutivo descartaron solicitar una suspensión cautelar y mantendrán en reserva los detalles del escrito hasta su radicación formal.
En la Casa Rosada sostienen la postura de dilatar los plazos procesales en los expedientes internacionales contra la República Argentina. «La decisión ya está tomada y la intención es agotar las instancias ordinarias antes de evaluar la vía de la Corte Suprema», explicaron fuentes cercanas a la Procuración del Tesoro. De este modo, la eventual presentación ante el máximo tribunal estadounidense quedará reservada en caso de obtener un nuevo fallo adverso en Washington.





































































