Si bien más del 80% de los comercios implementó descuentos y promociones, no alcanzó para mejorar el consumo, según un relevamiento de CAME
Las ventas minoristas pymes por el Día de las Infancias 2026 bajaron 2,5% frente a la misma fecha del año pasado, medidas a precios constantes, y el gasto promedio apenas superó los $45.000, de acuerdo con un relevamiento elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
El reporte reflejó que más del 80% de los comercios aplicaron promociones y precisó que el ticket promedio alcanzó $45.892 frente a los $33.736 del año anterior, reflejando una suba en términos reales del 0,8% una vez absorbido el impacto inflacionario. Sin embargo, estuvo por debajo de la proyección que lo ubicaba en $57.500, según Focus Market.
Ante este escenario, desde la entidad gremial-empresaria señalaron que «a pesar de los esfuerzos comerciales orientados a captar volumen mediante descuentos agresivos y cuotas, la demanda respondió de manera selectiva, postergada y se volcó hacia tickets de menor escala».
En efecto, remarcaron que «la tracción generada resultó insuficiente para quebrar la tendencia de estancamiento del mes y consolidar un repunte estructural de la actividad». En 2025, las ventas habían caído 0,3%.
En términos de desempeño relativo a lo proyectado, los resultados mostraron un panorama ajustado a metas conservadoras. Mientras que un 43,6% de los comercios indicó haber alcanzado ventas en línea con lo previsto, un 41,7% manifestó que la fecha estuvo por debajo de sus estimaciones (38,1% peor y 3,6% mucho peor).
En el análisis general, la entidad indicó que «la absorción de costos de financiamiento y la aplicación de descuentos agresivos permitieron alcanzar niveles de colocación similares o levemente inferiores a los del año anterior, aún a costa de comprimir la rentabilidad».
En paralelo, señaló que «el comportamiento del consumidor se caracterizó por la postergación de la decisión de compra hasta el último momento y la priorización de bienes de menor valor unitario», en un contexto condicionado por restricciones presupuestarias y mayor concurrencia de canales alternativos de comercialización.
Respecto a la incidencia de la fecha sobre la actividad, el relevamiento reflejó que el impacto comercial fue predominantemente acotado y por debajo de las expectativas de reactivación. Para el 36% de los comercios la fecha sumó movimiento, pero no alteró el panorama general, mientras que un 35,5% reportó un impacto moderado y un 19,3% señaló una nula incidencia en sus ventas.
De esta manera, apenas el 9,1% consideró que la celebración resultó clave para dinamizar el mes, «confirmando que la jornada operó principalmente como un alivio transitorio de liquidez y rotación de inventario más que como un dinamizador estructural del consumo pyme».






































































