Carlos Ferello relató cómo vivió el brote que dejó tres muertos a bordo y varios casos sospechosos en el crucero MV Hondius
Carlos Ferello, el único pasajero del país que viajaba en el crucero MV Hondius, habló por primera vez tras el brote de hantavirus que dejó tres muertos a bordo y obligó a mantener en cuarentena a unas 150 personas. El ingeniero jubilado contó cómo se enteraron de los contagios, describió el clima dentro del barco y explicó cómo continuará su aislamiento en Europa.
En este sentido, detalló que había decidido embarcarse en Ushuaia porque disfruta de navegar y del turismo de aventura, aunque jamás imaginó el dramático desenlace que tendría el periplo.
«Fue distinto a lo que había pensado, fue una desgracia. Ahora tenemos que pasar unos días en cuarentena, vamos viendo», expresó en un diálogo televisivo desde Tenerife, donde se desplegó el operativo de evacuación de los pasajeros.
El buque había partido desde Argentina el pasado 20 de marzo con destino a Cabo Verde y, según relató Ferello, las primeras alertas surgieron cuando un matrimonio neerlandés empezó a presentar síntomas, mientras el crucero se encontraba cerca de Tristán da Cunha.
«Ya habían avisado que había un matrimonio neerlandés enfermo, con fiebre, pero nadie sospechaba nada. Hasta que un día el capitán comunicó que el hombre había fallecido», recordó.
«Ahí no se sospechaba nada; eran personas de edad, tenían un cuadro de fiebre, se lo trató como una infección y pasaron los días», agregó.
En tanto, la esposa del fallecido fue trasladada desde la isla de Santa Elena a Johannesburgo, donde también murió.
«En ese momento fue cuando se prendieron todas las alarmas. Empezaron a hacer análisis y empezaron a delinear que teníamos que estar aislados», señaló Ferello. Hasta entonces, explicó, se creía que se trataba de una complicación infecciosa, pero finalmente la empresa naviera confirmó que se era hantavirus.
Con el correr de los días, apareció un nuevo contagio, que fue evacuado junto con otras personas, entre ellas un médico y un guía que también habían resultado infectados. Todos fueron trasladados a Johannesburgo, donde lograron recuperarse. A partir de entonces, en el barco se extremaron las medidas de aislamiento y prevención.
Pese a la tensión, Ferello aseguró que dentro del crucero no se vivió un clima de pánico. «Como después no aparecieron más casos y nos empezamos a cuidar todos, se tomaron medidas para que no estuviéramos tan juntos. Yo estaba solo, así que siempre comía, desayunaba y paseaba solo; no tenía tanto contacto. Se siguió una vida normal», explicó.
Finalmente, el MV Hondius arribó este domingo a Canarias, luego de semanas marcadas por la emergencia sanitaria y de un intento frustrado de desembarco en Cabo Verde. Desde allí, Carlos viajará junto a otras 26 personas rumbo a Países Bajos, donde continuará bajo seguimiento médico.
Más allá de la tragedia, Ferello rescató el vínculo que se generó entre los pasajeros durante el viaje: «Hoy, después de un mes, terminamos con una relación de fraternidad».






































































