El gobernador bonaerense visitó la provincia por primera vez desde que asumió el cargo y lanzó críticas contra la gestión nacional. Además, cuestionó el impacto del ajuste en el sistema de salud
El gobernador bonaerense Axel Kicillof visitó Córdoba este viernes con una agenda cargada de actividades institucionales y sindicales, aunque sin encuentros con el gobernador Martín Llaryora ni con la diputada Natalia de la Sota. La presencia del dirigente kirchnerista en un territorio adverso para su espacio político buscó combinar la participación gremial con acuerdos académicos.
En su paso por la provincia, Kicillof participó de encuentros vinculados a la producción, la industria y el desarrollo económico, donde buscó reforzar la idea de articulación entre Buenos Aires y las provincias del interior del país. En ese marco, sostuvo que el aparato productivo nacional necesita políticas de impulso estatal y coordinación federal para sostener el empleo y la actividad económica.
Durante la jornada, Kicillof firmó convenios con la Universidad Tecnológica Nacional (UTN). El rector de la UTN, Rubén Soro, destacó que la unidad académica se sostiene con aportes nacionales, provinciales y municipales, y subrayó: «Tenemos que buscar un cambio y vamos a escuchar a todos aquellos que crean que la educación es importante para la patria».
La agenda incluyó además, actividades en La Falda y la firma de un convenio turístico y cultural en Cosquín.
Críticas al gobierno nacional
Kicillof estuvo acompañado por una comitiva en la que se destacaron Carlos Caserio, señalado como uno de los principales armadores de su proyecto presidencial en Córdoba, y Héctor Daer, titular del gremio de Sanidad.
El gobernador cuestionó el impacto de las políticas del presidente Javier Milei en las provincias y, especialmente, en el sistema de salud. «Lo que creció la necesidad de atención, de medicamentos y de consultas, de estudios en los hospitales municipales, provinciales, en los centros de salud. Hay lugares que incrementó 65%», sostuvo.
Según Kicillof, ese aumento responde a personas que perdieron el trabajo, se quedaron sin obra social o ya no pueden pagar atención privada. También apuntó contra la situación del Pami y aseguró que intendentes y gobernadores deben dar respuestas con menos recursos.
«Ha caído la recaudación en Córdoba y en todas las provincias del país. Cada vez más presión, cada vez más ciudadanos que se vuelcan al sistema de salud, que van a pedir trabajo, alimentos, remedios, ayuda para el alquiler y hasta para llenar el tanque de nafta», expresó.
El gobernador bonaerense también criticó el vínculo de la Nación con las provincias. «El Gobierno nacional piensa que hay que asfixiar, ahogar y fundir a las provincias», afirmó.
En esa línea, señaló que la gestión nacional recortó obras, medicamentos y programas para jubilados y docentes. «Piensan que gobernar el país es andar por el mundo dando conferencias y que la salud, la educación, el laburo y la infraestructura son problemas de los gobernadores o de los intendentes a los que a la vez los deja sin un mango», resaltó.





































































