Tras varios días en el espacio, la cápsula Orión regresó a la Tierra con un amerizaje preciso, consolidando el avance del programa Artemis
La cápsula tripulada de Artemis II, que orbitó la Luna en una histórica misión, amerizó este viernes cerca de la costa de San Diego (California) con la ayuda de paracaídas para reducir la velocidad de una caída libre de unos 14 minutos de duración tras entrar en la atmósfera terrestre.
El aterrizaje comenzó a las 20:35 con la separación de la cápsula con los cuatro astronautas de la nave Orión que dejó expuesto el escudo térmico a temperaturas cercanas a los 2700 grados y una velocidad aproximada de 40.000 kilómetros por hora.
Minutos más tarde, a las 20:56, la nave ingresó a la atmósfera, provocando la incomunicación de los astronautas con la NASA durante seis minutos, hecho que dio por finalizada la histórica misión, aunque aún faltaba el regreso de los mismos al espacio terrestre.
«Fue un aterrizaje perfecto», expresaron con orgullo desde la NASA tras la llegada al Océano Pacífico, más precisamente en San Diego, California, en el primer viaje tras el programa Apolo. Ese intervalo, definido por la NASA como el momento en que Orión ingresa a las capas más densas de la atmósfera a un altitud de 121.920 metros, se considera uno de los puntos más delicados de toda la misión.
El objetivo principal fue probar que la nave, los sistemas y la tripulación pueden operar con seguridad en el espacio profundo y preparar las próximas misiones del programa, que sí buscarán avanzar hacia el regreso humano a la superficie lunar.
Alrededor de las 22 horas, los cuatro astronautas fueron rescatados por un equipo especializado en el océano para ser llevados a tierra firme: «los cuatro están en perfectas condiciones de salud», afirmaron desde la NASA. A las 23:30, brindaron una conferencia. Además, confirmaron que el año próximo se llevará a cabo la misión Artemis III.




































































