El hecho ocurrió el 14 de enero pasado a la altura del vado de Cabalango en el río Los Chorrillos. La niña habría sido «aspirada por una especie de caño o compuerta», indicó su padre. La Justicia investiga las causas que rodean la tragedia
La muerte por ahogamiento de Jazmín Saldaña (11) mientras «buscaba piedritas blancas» en el río tiene abierta una causa judicial que se tramita en Tribunales de Carlos Paz. Una de las sospechas es que el caño que denunció el padre de la niña no tenía el correcto mantenimiento ni había señalización con advertencias de peligro.
El hecho ocurrió el 14 de enero pasado a la altura del vado de Cabalango en el río Los Chorrillos.
De acuerdo al informe preliminar que difundió la Policía el día del suceso, la víctima fue asistida alrededor de las 17 horas en la playa por un profesional que le realizó maniobras de reanimación para tratar de estabilizarla. Después de una hora no obtuvo respuestas positivas.
La menor, oriunda de la ciudad de Córdoba, estaba junto a sus padres y un hermano en el río de la localidad de Punilla. La Justicia investiga las causas que rodean a la tragedia. Una versión da cuenta de que la niña estaba al cuidado de su hermano cuando se ahogó en el sector de «Los Piletones».
Días posteriores al hecho, el padre de la menor denunció que cuando intentó rescatarla «habría algo que la succionaba hacia abajo». En diálogo con diario Perfil de Córdoba, Fernando contó que «ella estaba sumergida, la quise sacar, pero era imposible porque la aspiraba un caño o algo que ejercía una fuerza brutal para abajo», aseguró.
Según dijo, «fue aspirada por una especie de caño o compuerta del muro que permite que se forme un piletón en el río».
Además denunció que la ayuda tardó varios minutos en llegar y no había nadie en el lugar que advirtiera sobre el peligro.
Cabe destacar que la villa serrana no tiene un cuerpo de guardavidas propio, por lo que la zona está bajo jurisdicción de defensa civil local.
«¿Quién debe señalizar y advertir por los peligros en el agua que no vemos a simple vista?, ¿Quién debe hacer el mantenimiento de esos diquecitos en el balneario?», se preguntó el padre.
Fernando también indicó que, desde la muerte de su hija, ninguna autoridad local, tampoco de dependencias provinciales ni de la justicia se pusieron en contacto con él o con su familia. «Me dijeron que hay secreto de sumario y me entregaron el cuerpo, nada más», contó.
Investigación
El abogado que representa a la familia, Carlos Nayi, afirmó que se debe investigar la responsabilidad de la comuna de Cabalango y la Administración Provincial de Recursos Hídricos (APRHI).
Por otro lado, Nayi denunció que no había guardavidas, ni policías ni señales de peligro en el lugar, y que la ambulancia tardó tres horas en llegar. «La comuna promocionaba el río, las ollas y los asadores, pero no advirtió sobre el peligro que radica allí. Jazmín fue literalmente succionada por un caño, con una tremenda fuerza», señaló.




































































