El caso del femicidio de Cecilia Strzyzowksi conmociona a Chaco. La joven de 28 años, de quien nada se sabe desde 1 de junio, estaba en pareja con César Sena, hijo de un poderoso matrimonio piquetero de estrecha conexión con el gobernador chaqueño Jorge Capitanich.
Strzyzowksi lleva más de 10 días desaparecida y hasta el momento hay 7 imputados en una causa que pasó de investigar su desaparición a un «presunto femicidio».
Sena, esposo de Cecilia, está imputado en la causa por «homicidio triplemente agravado por el vínculo en un contexto de violencia de género (femicidio)», y sus padres Emerenciano Sena (58), el polémico líder piquetero de Chaco, y Marcela Acuña (51), quedaron imputados por «homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas en calidad de co-autor».
César Sena fue la última persona en ver a Cecilia Strzyzowksi. La pasó a buscar por la casa de un familiar, en el barrio 500 Viviendas de Barranqueras, para llevarla a Ushuaia, Tierra del Fuego, donde supuestamente sus suegros le habían conseguido trabajo por sus contactos en la política.
Las contradicciones de César Sena
El marido de Cecilia fue citado a declarar como testigo recién el jueves 8. Llegó rodeado de un ejército de militantes piqueteros de la agrupación de sus padres. Le hicieron un cordón en el ingreso a la comisaría y lo aplaudieron al pasar.
A los investigadores le llamó la atención la debilidad de su versión. No coincidían sus dichos con las imágenes que tenían de las cámaras de seguridad. Relató una discusión con Cecilia y que ella se había ido con destino desconocido para él. Su madre después lo declaró en público y dijo que ella había presenciado toda la situación.
No dio una explicación convincente sobre unos rasguños que tenía en el cuello. Por presión de su madre, se postergó un peritaje médico que quisieron hacerle.
Al salir, lloró ante las cámaras de televisión. «Tengo miedo de que le pase algo», dijo. Y afirmó que iba a presentarse ante los investigadores todas las veces que fuera necesario para colaborar y lograr «que aparezca».
Criadero de cerdos
La pesquisa se orientó el sábado pasado hacia un campo en la zona de Puerto Tirol, a media hora del centro de Resistencia, donde los Sena tienen un criadero de cerdos. Cerca de allí fue captada por última vez la señal del celular de Cecilia.
El rastrillaje, con decenas de policías, se suspendió por falta de luz y se retomó al día siguiente, algo que alarmó a la familia de la víctima. El domingo los forenses recolectaron varias bolsas con huesos y restos biológicos que deben ahora peritarse para determinar si son humanos y si pudieran corresponder a Cecilia. Fuentes de la causa dijeron que, en principio, serían de un hombre y no de una mujer.
El testimonio del puestero
El sábado detuvieron a Gustavo Melgarejo, y el domingo, a su pareja, Griselda Reynoso. Fuentes judiciales indicaron que en su declaración indagatoria el empleado relató que la noche en que desapareció Cecilia vio llegar a sus patrones en una camioneta a un predio que está a unos 15 kilómetros del establecimiento. Una de las hipótesis es que allí se habría incinerado el cuerpo de la esposa de su hijo. Este miércoles se desplegó un fuerte operativo policial en el lugar.
Había prendas de vestir y documentación que fue quemada en los mismos días en que desapareció Cecilia.
También hallaron palas, que iban a ser peritados por el Instituto de Medicina y Ciencias Forenses provincial.
Fuente: Cronista y La Nación.



































































