Brenda Agüero, la enfermera detenida por la muerte de bebés en el Hospital Materno Neonatal, permanece alojada en la cárcel de mujeres que funciona en el complejo carcelario Luchesse de Bouwer por el delito de «homicidio calificado por procedimiento insidioso» y en las próximas horas será sometida a un peritaje psiquiátrico.
La investigación se dirige a determinar si la enfermera es una asesina serial o si sufrió algún tipo de brote psicótico que la llevó a cometer los asesinatos.
En tanto, la Justicia dispuso que se establezca un cuidado especial para Agüero dentro del penal. Según indicó una fuente cercana a la causa a La Voz, se solicitó que sea controlada y vigilada para que se evite alguna eventual agresión por parte del resto de las internas contra la acusada.
La enigmática muerte de cinco bebés que habían nacido sanos entre marzo y junio en el Neonatal y al menos otros 13 casos bajo investigación mantienen en vilo a Córdoba.
Si bien la hipótesis de alguna vacuna adulterada se descartó rápidamente, los altos niveles de potasio detectados en la autopsia de los bebés fallecidos y en los que sobrevivieron pero con secuelas reforzaron la segunda, y aún más grave teoría del caso: la de una muerte provocada.
En este sentido, trascendió la presencia de un «cuarto pinchazo» en los recién nacidos, no compatible con las prácticas habituales, y se habla además de que los bebés eran separados de las madres para una supuesta revisación.
La fiscalía está convencida de que, en principio, las muertes habrían sido intencionales, por lo que se descartó de plano un hecho accidental o meramente culposo.
Agüero no tiene hijos y sus estudios profesionales fueron en el Instituto SEP San Nicolás, perteneciente al gremio de empleados estatales.
En 2020 entró a trabajar en el centro obstétrico, donde se desempeñaba en el turno noche, y contaba con buenos antecedentes.


































































