El Gobierno nacional continúa con las conversaciones para lograr que, al menos 120 productos, continúen con su precio congelado hasta el mes de diciembre.
A los efectos, y cuando faltan tan solo algunos días para conocer el porcentaje de inflación del último mes, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, lleva adelante las tratativas para conseguir que la lista se presente este martes, fecha en que concluye el programa de Precios Máximos.
El gobierno ya viene aceptando retirar de la lista de «Precios máximos» productos de categorías de alimentos, artículos de higiene, perfumería y limpieza.
Precios Máximos había sido lanzado el 19 de marzo de 2020, en el inicio de la primera cuarentena contra el Covid-19, con una resolución que congeló unos 300 productos.
En julio y en setiembre de ese año se autorizaron aumentos de entre 2% y 6% cada vez.
En medio de presiones de los fabricantes y complejas negociaciones, el Gobierno aceptó empezar a retirar de «Precios máximos» los productos más suntuarios, que no están en la canasta básica, como bebidas alcohólicas y otros no esenciales.
En la última actualización se eliminaron 36 categorías de aceite de oliva y otros aceites, tostadas y grisines, edulcorantes, saborizadores, arroz (excepto largo fino), encurtidos, aceitunas y pickles, harinas leudantes y premezclas, horneables, pastas frescas, milanesas de soja, productos congelados en base a vegetales procesados y suplementos vitamínicos.
También tapas de empanadas y tartas, óleo calcáreo, apósitos y protectores mamarios, amargos, jugos, leche Infantil, queso rallado y queso crema, crema de leche, dulce de leche, manteca y margarina, yogur, postres y flanes, entre otros.
El acuerdo que se busca con alimenticias y empresas de artículos de limpieza alcanzaría a comercios de cercanía o barriales, y supermercados chinos, y pretende que los precios sugeridos estén impresos en los envases, lo cual es una dificultad adicional, según fuentes del sector privado.
La intención de que los precios queden impresos en las etiquetas es evitar que se vendan a valores más altos, pero algunos fabricantes sostienen que esa pretensión encarecerá sus costos de producción.
El gobierno busca atenuar la inflación, que en los primeros cuatro meses del año ya llegó al 17,6%, según el INDEC, más de la mitad del 29% que se proyectó en la ley de Presupuesto.
En su reciente exposición ante el Congreso, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, reconoció que esa pauta inflacionaria podría llegar al 33% anual.




































































