Si algo le faltaba a Marcelo Gallardo en River era ganar un partido así. Y si había confianza en que el Millonario pudiese lograr la épica era únicamente por la presencia del Muñeco y de un plantel que nunca baja los brazos.
En un partido impresionante, con un compromiso sensacional, sin arquero y sin suplentes, los de Núñez, contra todo pronóstico, sumaron tres puntos inigualables. Y, por si fuera poco, fundamentales.
Fabrizio Angileri y Julián Álvarez marcaron los goles para la Banda en los primeros minutos, símbolo de un gran primer tiempo del conjunto de Núñez, en el que fue superior por prepotencia y competitividad en inferioridad de condiciones.
En la segunda parte, por el desgaste lógico, retrocedió y aguantó con inteligencia, robando minutos cada vez que se hizo de la posesión. El descuento de Osorio sólo le puso algo de suspenso al resultado. Pero no le quita un ápice de mérito a un River inolvidable.
Con este resultado, el Millonario cerrará su participación en la fase inicial recibiendo a Fluminense el próximo martes.





































































