Dos de los rugbiers que estaban detenidos por el crimen de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell fueron liberados en la tarde de ayer, luego de que la fiscal de la causa solicitó el cese de sus prisiones preventivas por falta de pruebas.
Acompañados por el defensor Hugo Tomei, Alejo Milanesi y Juan Pedro Guarino salieron a las 15.25 de la Unidad Penal 6 de Dolores y abordaron un auto para alejarse de la zona y encontrarse con sus respectivos familiares.
Ninguno de los jóvenes realizó declaraciones a la prensa que los esperaba en la puerta de la cárcel y sólo el padre de uno de ellos, Raúl Guarino, manifestó en un contacto telefónico con Télam que se «hizo justicia» con su hijo.
Las liberaciones de ambos rugbiers fueron dispuestas por el juez de Garantías de Dolores David Mancinelli, luego de que la fiscal de Villa Gesell a cargo de la causa, Verónica Zamboni, fundamentara ese pedido con que ninguno fue reconocido en las ruedas de personas y por el “beneficio de la duda”.
La fiscal afirma que «si bien se ha acreditado que los co-encausados estuvieron con los demás esa noche, hasta la actualidad se han llevado a cabo innumerables medidas de investigación que no han permitido vincularlos a la muerte de Fernando».
«Ha variado mi convicción en cuanto a la participación de éstos dos imputados en el homicidio endilgado», señala Zamboni en otro tramo del escrito y recuerda que “toda duda en el proceso debe ser valorada a favor de los imputados, conforme las garantías constitucionales que deben respetarse en el proceso”.
Por último, Zamboni señala que la libertad de Guarino y Milanesi «de ningún modo implica su desvinculación del proceso» en el que restan diligencias a desarrollar y pidió que estén a disposición de la Justicia hasta que termine el proceso. (Télam)





































































