El organismo nacional dispuso la prohibición de tres productos por falta de registro sanitario, advirtiendo acerca de los riesgos que implica su consumo para la salud pública
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) prohibió este miércoles el uso, la venta y la distribución en todo el país de tres productos que se ofrecían con supuestos fines terapéuticos, pero que carecían de registro ante el organismo.
La decisión quedó establecida en la Disposición 6457/2026, publicada hoy en el Boletín Oficial con la firma del titular de la Anmat, Luis Eduardo Fontana.
Los productos prohibidos
- «Súper calcio cubano», con la leyenda Registro sanitario P210809 y vencimiento en diciembre de 2028.
- «Suplemento nutritivo 0.44», de Lucover productos naturales, con datos de una distribuidora de Lima, Perú, y vencimiento en diciembre de 2028.
- «Ungüento de árnica + coca», presentado como «nueva fórmula con aceite de cannabidol», de industria uruguaya y en envase de 190 gramos.
Por qué se prohibieron
Según explicó la entidad sanitaria, ninguno de los tres estaba registrado y, aun así, sus envases les atribuían «indicaciones terapéuticas asimilables a un medicamento». Es decir, se vendían como si sirvieran para tratar enfermedades sin haber pasado ningún control oficial.
Por eso, el organismo advirtió que se desconocen sus condiciones de fabricación y su composición real, que fueron elaborados por un establecimiento no habilitado y que se vendían fuera de lugares autorizados, lo que implica un riesgo para la salud de quienes los consuman.
La medida se originó a partir de dos denuncias recibidas por el Departamento de Control de Mercado de la Anmat. Una alertaba sobre la venta de los dos suplementos en un comercio de Virrey del Pino, en el partido bonaerense de La Matanza. La otra, sobre la venta callejera del ungüento en la estación de tren de Quilmes.
Qué prometían
El «Super calcio cubano» se promocionaba como una «vitamina para calcificar los huesos». Su etiqueta mencionaba ingredientes como calcio, magnesio, zinc, hierro, vitamina E, guanábana, levadura de cerveza y cartílago de tiburón, y le atribuía efectos sobre una larga lista de dolencias: artritis, artrosis, lumbago, osteoporosis, reumatismo, caída del cabello, dolores musculares e incluso Parkinson. Además, indicaba que podían tomarlo adultos y niños.
El «Suplemento nutritivo 0.44» también prometía beneficios para la salud. Su rótulo decía contener calcio, vitaminas C, D, E y B12, zinc, magnesio, palo huasca, carqueja y cartílago de tiburón, y aseguraba servir frente a gota, reumatismo, fracturas, parálisis facial, calambres, mareos y problemas de visión. Incluso afirmaba que «regenera los tejidos» y que ayudaba contra la «vejez prematura».
Por último, el ungüento de árnica y coca, vendido en la vía pública, también se ofrecía con efectos comparables a los de un medicamento. Ante este tipo de productos, la recomendación es no consumirlos y desconfiar de aquellos que prometen curar múltiples enfermedades sin contar con registro de la Anmat.





































































