El dueño de una forrajería ubicada en Donato Álvarez al 7700, en barrio Argüello Norte, disparó y mató a dos de tres delincuentes que ingresaron en su negocio este martes al mediodía para robar. Según el relato de los protagonistas del violento hecho, los tres sujetos ingresaron simulando ser clientes y terminaron reduciendo a una mujer y un empleado.
Ante el episodio, el hombre sacó un arma y acorde al relato policial, dio voz de alto a los ladrones. Según detalló un agente: «Lejos de acatar la voz de alto, los ladrones le apuntaron. En ese momento efectúa los disparos: quedó un ladrón abatido en el ingreso y el otro sentado en el auto». El tercero se escapó y se desconoce su paradero.
Otro dato que aportó la Policía es que el auto en el que llegaron al lugar de los hechos, un Ford Focus gris, era robado y tenía pedido de secuestro. No trascendió si los delincuentes fallecidos tenían antecedentes penales.
También se supo que al lado de uno de los cuerpos de los ladrones quedó tirada el arma que utilizaron para el robo frustrado, y que según las pericias, no llegaron a disparar.
En las últimas horas se conoció que el dueño del local quedó libre sin ninguna imputación sobre sus espaldas y con una custodia en su domicilio por parte de efectivos de la Policía. Se debe a que para la Fiscalía, lo sucedido, a priori, constituiría una legítima defensa.



































































