El 13 de abril se celebra el Día Internacional del Beso, cuyo origen es un insólito récord Guinness quebrado en 2013 por la pareja de Ekkachai y Lksana Tiranarat: se dieron el beso más largo del mundo.
Un matrimonio de tailandeses que se besaron durante 58 horas, 35 minutos y 58 segundos– rompieron así por dos minutos la marca que habían establecido dos años antes en Pattaya en el concurso de Ripley que premia el beso continuo de mayor duración histórica.
Los participantes no podían despegar nunca sus labios —ni para ir al baño—, debían permanecer despiertos y de pie, y no podían apoyarse en nada ni en nadie más que en entre ellos mismos, además de no poder ingerir ni alimentos ni bebidas.
Este sacrificio tuvo su recompensa, no solo por el reconocimiento de haber roto un récord Guinness, sino que se hicieron acreedores de $USD 3.300, dos anillos de diamante y un título mundial.
En Internet no hay acuerdo sobre la fecha exacta en que ocurrió: aunque el récord se inscribió durante los festejos de San Valentín de 2013 –en rigor, del 12 al 14 de febrero–, hay quienes dicen que ocurrió el 6 de julio o el 13 de abril de ese mismo año.




































































