La «T» ganaba con goles de Agustín Álvarez y Vicente Depietri. Sin embargo, el «Fideo» Di María lideró la remontada de Rosario Central con un doblete para sentenciar el 2-2
Talleres dejó pasar una buena chance para volver a la senda de triunfo en la Liga Profesional. Por la sexta fecha del Torneo Clausura, el «Matador» empató 2-2 ante Rosario Central. El partido se disputó en el Estadio Mario Alberto Kempes.
Agustín Álvarez adelantó al conjunto dirigido por Jorge Sampaoli. Luego, Talleres amplió la ventaja por intermedio de Valentín Depietri. Sin embargo, un doblete de Ángel Di María le dio el empate 2-2 a Rosario Central.
El desarrollo del juego comenzó favorable para los intereses del conjunto cordobés. Talleres salió decidido a imponer condiciones en su terreno y encontró prematuramente la ventaja a través de la pelota parada y la precisión en los metros finales.
El delantero Agustín Álvarez Martínez rompió el cero con una certera ejecución desde el punto del penal, desatando la alegría en las tribunas locales. Con la ventaja en el marcador, la «T» capitalizó el desconcierto inicial de la visita y amplió la diferencia gracias a una gran aparición ofensiva de Vicente Depietri, quien estiró el 2-0 parcial que parecía encaminar una noche tranquila para los cordobeses antes del descanso.
Cuando el panorama se oscurecía por completo para el elenco rosarino, emergió la enorme figura de Ángel Di María. El campeón del mundo se puso el equipo al hombro y comandó la levantada de Rosario Central con destellos de su vigencia intacta.
El «Fideo» descontó primero mediante un penal ejecutado con absoluta maestría, aportando la cuota anímica necesaria para meter de lleno a su equipo en el partido. Lejos de conformarse, el conjunto visitante arrinconó a los cordobeses y, tras una jugada colectiva de alto vuelo, el propio Di María firmó el empate 2-2 con una definición excelsa que silenció el Kempes y firmó su doblete personal.
Sin embargo, cuando la estocada final parecía inminente, apareció la figura gigante de Ezequiel Unsain. El arquero de la «T» se vistió de héroe bajo los tres palos al desviar un remate quemante en tiempo de descuento.





































































