Netanyahu ganó las elecciones en Israel, pero su coalición no logra la mayoría
El Likud de Benajamín Netanyahu lidera el escrutinio parcial, pero su bloque no alcanza los 61 escaños necesarios para formar gobierno

Benjamín Netanyahu ganó las elecciones generales en Israel, con un ligero margen sobre su principal rival, el líder de la oposición Gadi Eisenkot, cuando el recuento del voto alcanzaba el 76,8%, según datos del Comité Electoral Central y los cálculos de los principales medios nacionales.
El Likud, el partido de Netanyahu, se mantiene en 27 escaños; mientras que Yashar!, la formación del exgeneral Gadi Eisekot que encabeza la oposición, perdió un asiento y cayó a 20. En tercer lugar aparecía B'Yachad, la formación de los exprimeros ministros Naftali Bennett y Yair Lapid, con 11 bancas.
El reparto provisional dejaba al bloque encabezado por Netanyahu con 55 escaños, a la oposición con 49 y a los partidos de mayoría árabe con 16. Ninguno de los principales espacios alcanzaba por sí solo las 61 bancas necesarias en la Knesset, el Parlamento de 120 miembros, para reunir una mayoría.
Cómo se define quien formará el gobierno
Una vez conocidos los resultados definitivos, el presidente Isaac Herzog deberá consultar a los representantes de todos los partidos que ingresen en la Knesset y encargar la formación de gobierno a quien considere con mayores posibilidades de conseguirlo.
Con los números disponibles, se abría la perspectiva de semanas o meses de negociaciones, e incluso de una nueva elección. Si nadie logra reunir los apoyos necesarios, Netanyahu podría continuar como primer ministro en funciones hasta los comicios.
En ese escenario, los partidos de mayoría árabe podrían resultar decisivos. Mansour Abbas, líder del partido islamista Ra'am, aseguró al votar: "Nuestro voto cambiará el gobierno".
Eisenkot descartó aliarse con esas formaciones, aunque algunos analistas prevén que podrían respaldar un gobierno en minoría para facilitar la salida de Netanyahu. Esa posibilidad fue utilizada por el ministro de Seguridad Nacional, el ultraderechista Itamar Ben-Gvir, quien advirtió que, si pierde la coalición oficialista, "será el gobierno de Mansour Abbas".
Dos campañas y un país dividido
Netanyahu, de 77 años, centró su campaña en la seguridad, en los golpes contra Hamas y Hezbollah y en su estrecha relación con el presidente estadounidense, Donald Trump. También prometió "terminar el trabajo" en Irán. El primer ministro está sometido a un juicio por corrupción.
Eisenkot, de 66 años y exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, apostó por superar la polarización y reconstruir la cohesión social tras los ataques del 7 de octubre de 2023. Su principal consigna fue "volver a unir a todos los israelíes".
Entre sus propuestas figura la creación de una comisión estatal independiente que investigue las fallas políticas, militares y de inteligencia que permitieron el ataque de Hamas, una iniciativa resistida por el gobierno de Netanyahu. También plantea desmantelar la capacidad militar y la estructura de gobierno del grupo islamista en Gaza en un plazo de 18 meses.
Los comicios se celebraron en un contexto de creciente aislamiento internacional de Israel por su campaña en Gaza, que, según las autoridades sanitarias, dejó más de 74.000 palestinos muertos, y por la expansión de asentamientos y la violencia de colonos en Cisjordania.